La tecnología se alía con el ser humano para proteger uno de los legados que tienen que ser preservados con mayor urgencia, el medio ambiente. Las tecnologías de la información junto con las mejoras en las comunicaciónes y en el hardware sensorial nos autorizan a monitorizar, procesar y actuar en función de las premisas programadas.

Las actuales redes sensoriales nos permiten distribuir sensores en la zona a proteger y tomar datos que pueden ser consultados en tiempo real, desde cualquier lugar con conexión a internet:

  • Humedad (en ambiente, en suelo a distintas profundidades, en hoja)
  • Temperatura
  • Luminosidad y radiación solar y ultravioleta.
  • Contaminación atmosférica
  • Calidad del Aire
  • Calidad del Agua
  • Actividad de la fauna y de la flora
  • Actividad Geológica
  • Consumo de agua
  • Infarrojos (incendios)

Una vez instaladas las redes de observación y desde el primer momento y en tiempo real podemos observar la evolución de los datos recogidos, procesar esos datos y combinarlos para su posterior analisis y comprensión, facilitando la investigación y divulgación de esos datos.

Los sensores y sus sistemas de actuación permitiran detectar cualquier anomalia, avisar y actuar en función de sus posibilidades, por lo que además de un valioso receptor de datos se convierten en un sistema de seguridad continuo que puede avisarnos de incéndios, caza furtiva, plagas… todo ello geolocalizado con la mayor precisión gracias a la tecnológia GPS